sábado, 18 de octubre de 2014

EL CONEJITO SALTARÍN

EL CONEJITO SALTARÍN
(De Miss Cuentacuentos)

Había una vez un conejito a quien le gustaba saltar y saltar, también le gustaba observar el bello bosque donde vivía. Todo era hermoso allí, las flores, los árboles, el agua cristalina de los riachuelos, el cielo azul, y todos los animales que vivían con él. Era un conejito muy feliz. 
Un día el conejito saltarín que se llamaba Martín, decidió ir a conocer otros bosques pero cuando salió de su casita, vio todo muy borroso, no podía distinguir las flores, los árboles, el agua cristalina, ni a sus compañeros animales, ni el cielo azul, solo vio manchas claras y oscuras que se movían. Se asustó mucho, lloró y lloró mucho, pero se quedó quieto, porque no sabía a donde ir, por donde saltar. Pasaron unos minutos y llegó su mamá, la coneja Rita, la que nunca grita, y lo abrazó muy fuerte y lo llenó de besos, le dijo que no tema, que solucionarían su problema, que ya sabía porqué no podía ver bien, que sus ojitos estaban muy débiles.  Es que él se la pasaba jugando todo el día, y por jugar y jugar no comía bien las ricas zanahorias que mamá le servía en el desayuno, en el almuerzo y en la cena.  Martín aceptó que eso era verdad que por salir a jugar dejaba su comida a medias, entonces prometió que comería todas sus zanahorias siempre y así lo hizo desde entonces. Ahora Martín sigue mirando su hermoso bosque y es feliz saltando y jugando y comiendo todas las zanahorias que mami le da y algunas más, por si acaso. 
Colorín colorado, el cuento ha acabado.

Autora: Ketty Maritza Gómez Alarcón (Peruana)
D.R.

viernes, 17 de octubre de 2014

RAMON EL CAMION

"RAMON, EL CAMION"
(De Miss Cuentacuentos)

Ramón, el camión era un joven camión que iba a trabajar por primera vez. ¡Estaba muy emocionado!
Iba a recoger un cargamento de libros para niños, ¡estaba tan feliz!. Llegó muy temprano a donde lo habían citado, y esperaba con una gran sonrisa. De pronto, salieron los encargados de ordenar los paquetes de libros en él. Uno, dos, tres, ...diez, once, doce, ...20, ... 100 paquetes; Ramón pensó que ya no podía cargar más, pero imaginaba a tantos niños felices leyendo los cuentos escritos en esos libros con bellos y coloridos dibujos y aceptó ese dolor. Era la primera vez que iba a trabajar, era su primera carga y no quería defraudar a nadie. Avanzó y avanzó hasta que llegó  a una gran colina, solo de verla se sintió mareado y cuanto estuvo en la mitad del camino sintió un gran peso en su corazón, cerró los ojos y oró, él quería hacer las cosas bien y se armó de fuerza y valor; lentamente subió y subió, hasta que observó el pueblo a donde tenia que llegar cuando descansó en la cima de aquella colina; el pueblo era pequeño con muchos árboles inmensos alrededor, habían casitas con preciosos tejados y se oía un murmullo feliz a lo lejos luego de que su bocina "gritó" de alegría porque casi había llegado. Ramón estaba muy cansado, quería descansar, pero también quería cumplir su trabajo, entonces otra vez recordó que serían muchos niños leyendo los cuentos que un día leyó él y siguió y siguió hasta que todos los paquetes entregó. ¡No se rindió! "Y colorín colorado, este cuento se ha acabado".

Derechos reservados
Autora: Ketty Maritza Gómez Alarcón

Lima, Perú.

miércoles, 15 de octubre de 2014

EL ELEFANTE AZUL

El elefante azul

(El elefante "comelechuga")
De Miss Cuentacuentos

Había una vez un hermoso elefante llamado Azul en el bosque estrellado. 

Un día paseando por el bosque, Azul quiso saltar sobre unos troncos secos, enoooooooooormes y no pudo, saltó y saltó y se dio por vencido. Muy triste regresó a su casa y se lo contó a su mami, la elefanta Panta, quien de inmediato le preparó una rica ensalada de lechugas y le contó que cuando tenía su edad también quiso hacer lo mismo y no pudo, y entonces su abuela la elefanta Lela le dio su gran secreto para que tenga patas muy lindas, fuertes y ágiles y así pueda saltar cuanto quisiera, cuando quisiera  y donde quisiera.
-¿Cuál es el secreto mamá? le preguntó emocionado Azul.
Su mami, le prometió que se lo diría, cuando terminara de comer su ensalada. 

Azul comió una por una cada lechuga del plato, imaginándose saltando los troncos secos del bosque, cuando acabó la última hoja le preguntó otra vez a mamá Panta y ella le respondió:
¡Te comiste el secreto! Azul "comelechuga"!, (El secreto para tener patas o piernas muy bellas, fuertes y ágiles era comer lechugas) y colorín colorado, este cuento se ha acabado. ;).